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Familias y adolescentes

La adolescencia es la etapa en la que se empieza a consumir y a apostar, y también aquella en la que la familia más puede proteger. Normas claras, cariño y conversación valen más que el miedo.

Foto: Filip Filkovic Philatz · CC0

Por qué la adolescencia es una etapa sensible

En la adolescencia el cerebro aprende y se adapta con gran rapidez, y es muy sensible a la novedad, a las emociones, a la recompensa inmediata y a lo que piensa el grupo. Las redes que regulan la planificación y el control siguen madurando hasta entrada la veintena; la cifra de «los 25 años» que se oye a menudo es una aproximación, no una frontera exacta.

No es que los adolescentes «no tengan cabeza»: es que, en momentos de emoción, de presión del grupo o de estrés, el control es menos estable. Por eso retrasar la edad de inicio del consumo es uno de los objetivos de prevención más justificados: cuanto antes se empieza, más tiempo hay para que el problema se instale.

Lo que protege en casa

Los factores de riesgo aumentan la probabilidad, pero no deciden el futuro de nadie; los de protección la reducen. En la familia, lo que más protege según los estándares internacionales de prevención es:

  • Un vínculo cálido y estable.
  • Comunicación frecuente, en la que se pueda hablar de todo.
  • Normas claras y coherentes, que se explican y se cumplen.
  • Supervisión adecuada a la edad: saber dónde y con quién están, sin agobiar.
  • Expectativas altas pero realistas.
  • Buenos ejemplos: lo que los hijos ven en casa pesa más que lo que oyen.
Dos manos con alianzas forman un corazón recortado contra el cielo azul
Foto: Leon Brocard · CC BY 2.0

Cómo hablar con un adolescente

Fad Juventud aconseja hablar desde el diálogo y la escucha, sin interrogatorios, sin exageraciones y sin moralinas. Funciona mejor una conversación tranquila, con información exacta, que un sermón o una campaña de miedo.

Pregunta qué saben y qué opinan, escucha antes de responder, reconoce lo que hacen bien y dales herramientas: cómo decir que no sin quedar mal, cómo salir de una situación que no les gusta y a quién llamar si algo va mal. Que sepan que pueden llamarte siempre, también cuando se hayan equivocado.

Pantallas y primer móvil

El primer móvil llega cada vez antes, y con él el acceso a redes, juegos, apuestas y contenidos para los que un niño no está preparado. No se trata de demonizar la tecnología, sino de acompañar su uso.

Antes de darle el primer móvil, acordad juntos las normas: horarios, lugares sin pantallas (el dormitorio por la noche, la mesa), qué aplicaciones y con qué controles. Revisadlas a medida que crezca. Y recordad que los adultos también educan con su propio uso del móvil.

Apuestas, videojuegos y cajas de botín

Las apuestas deportivas y los juegos de casino en línea han llegado a muchos adolescentes. A ello se suman las «cajas de botín» de algunos videojuegos, que ofrecen objetos al azar a cambio de dinero real y que se parecen mucho a una apuesta.

Habla con tus hijos de cómo funcionan las apuestas y por qué enganchan, controla los medios de pago de los dispositivos y estate atento a gastos que no se explican.

Si ya ha empezado a consumir

Descubrir que un hijo consume asusta. Respira antes de reaccionar: un consumo no es una adicción, y la forma en que reacciones puede abrir o cerrar la puerta a la conversación. Habla cuando estéis tranquilos, pregunta qué ha pasado, explica tu preocupación y pon normas claras.

Si el consumo se repite, si notas cambios importantes en su ánimo, en sus notas o en sus amistades, o si hay juego o pantallas fuera de control, pide orientación. No tienes que esperar a que él o ella quiera.

  • CTA Los Mesejo (Madrid): atención a adolescentes y jóvenes con consumo de sustancias o adicciones comportamentales. Teléfono 91 344 24 00.
  • SAAT de la Comunidad de Madrid: adolescentes de 12 a 17 años con problemas con la tecnología, y sus familias. Teléfono 91 298 22 94.
  • Fundación ANAR: niños y adolescentes con cualquier problema, 900 20 20 10 y 116 111.
  • Fad Juventud: orientación gratuita en el 900 16 15 15, con WhatsApp para jóvenes.
  • En Rivas, la Concejalía de Salud organiza actividades de prevención como el Bus «Drogas o tú» en los centros educativos.

Qué puedes hacer hoy

  1. 1Busca un rato tranquilo esta semana para preguntar a tus hijos qué saben del alcohol, del vapeo o de las apuestas, y escucha sin juzgar.
  2. 2Revisad juntos las normas de pantallas de casa, empezando por el dormitorio por la noche.
  3. 3Comprueba qué medios de pago tienen asociados sus dispositivos y sus juegos.
  4. 4Piensa qué ejemplo das tú con el alcohol, el tabaco y el móvil.
  5. 5Si algo te preocupa, llama al 012 o al 900 16 15 15 de Fad Juventud para orientarte.

Dónde acudir

Ayuda profesional en Rivas, Arganda y Madrid →

Centros públicos, teléfonos y grupos de ayuda mutua.

¿No sabes por dónde empezar?

La parroquia te orienta →

Te escuchamos y te decimos a dónde acudir. Escribe a acogidadeadicciones@gmail.com.

Fuentes