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Adicción a una conducta

Videojuegos

Jugar mucho no es lo mismo que tener un problema. La OMS reconoce el trastorno por videojuegos cuando hay pérdida de control y un deterioro serio de la vida, normalmente durante un año.

Foto: Dietmar Rabich · CC BY-SA 4.0

Qué es

Los videojuegos son una forma de ocio muy extendida, sobre todo entre los chicos, y la inmensa mayoría de quienes juegan no tiene ningún trastorno. Dedicar muchas horas a un juego, por sí solo, no es una adicción.

La OMS (CIE-11) reconoce el trastorno por videojuegos, en línea o no, cuando se dan tres cosas: falta de control sobre el juego, prioridad creciente del juego frente a otras actividades y seguir jugando, o jugar más, pese a las consecuencias negativas. Tiene que causar un deterioro importante y, normalmente, mantenerse al menos doce meses. El manual DSM-5-TR todavía lo considera en estudio.

Algunos diseños facilitan que cueste parar: recompensas inciertas, rachas, recompensas diarias, clasificaciones y las «cajas de botín», que ofrecen objetos al azar a cambio de dinero real. Una revisión encontró relación entre las cajas de botín y el juego problemático en 12 de 13 publicaciones, aunque sin demostrar que lo causen.

Lo que importa es la función que cumple el juego en la vida de la persona y lo que desplaza: el sueño, los estudios, la familia, las amistades, la comida o la higiene.

Señales de alarma

  • No ser capaz de cumplir los límites de tiempo acordados.
  • Jugar de madrugada y dormir poco.
  • Irritabilidad intensa cuando se interrumpe la partida.
  • Dejar de lado la higiene, las comidas o el ejercicio.
  • Faltar a clase, suspender o recibir sanciones y seguir jugando igual.
  • Perder amistades presenciales.
  • Gastos ocultos en compras dentro del juego o en cajas de botín.

Consecuencias

  • Salud: sueño alterado (día y noche invertidos), sedentarismo, dolores de cabeza y de cuello, mala alimentación y cambios en el estado de ánimo.
  • Familia: discusiones constantes por los límites y menos tiempo de convivencia.
  • Estudios y trabajo: problemas de concentración, tareas sin hacer, bajada de notas y absentismo.
  • Vida social: las relaciones presenciales se sustituyen por las del juego.
  • Economía: micropagos, contenido adicional y cajas de botín que se van sumando.

Los datos

Qué puedes hacer hoy

  1. 1Habla con tu hijo sobre a qué juega y con quién, con interés y sin descalificar lo que le gusta.
  2. 2Acordad juntos horarios y lugares de juego (por ejemplo, nada de pantallas en el dormitorio por la noche) y cumplidlos también los adultos.
  3. 3Desactiva o limita los pagos dentro de los juegos.
  4. 4Si el juego ya está desplazando el sueño, los estudios o la familia, pide orientación: el SAAT de la Comunidad de Madrid atiende a adolescentes de 12 a 17 años y a sus familias, y el centro AdCom da cita directa.

Dónde acudir

Ayuda profesional en Rivas, Arganda y Madrid →

Centros públicos, teléfonos y grupos de ayuda mutua.

¿No sabes por dónde empezar?

La parroquia te orienta →

Te escuchamos y te decimos a dónde acudir. Escribe a acogidadeadicciones@gmail.com.

Fuentes